Por Lorena Vargas Reyes, gerente general Guivar Transforma
La educación es mucho más que formación; es la herramienta más poderosa para generar oportunidades y construir desarrollo compartido. Nuestro fundador siempre observó con preocupación cómo muchos jóvenes de nuestra región debían emigrar desde muy temprana edad para acceder a mejores oportunidades educativas. Esa realidad significaba perder talento y también limitar el desarrollo de nuestro territorio.
Creemos que tenemos la responsabilidad de aportar, desde nuestro espacio, a cambiar esa realidad. Ninguna organización puede resolver por sí sola los desafíos de la educación, pero podemos asumir un compromiso concreto con la comunidad. Estamos convencidos de que cada acción que acerca oportunidades de aprendizaje contribuye a fortalecer a las personas, a la industria y al desarrollo sostenible de nuestra región.
Academia Guivar nace precisamente de esa convicción: compartir conocimiento y acercar oportunidades de aprendizaje. Queríamos abrir nuestras puertas para que estudiantes, colaboradores y la comunidad conocieran una industria que hoy es muy distinta a la que muchas veces se imagina: una industria que incorpora innovación, sostenibilidad, tecnología y economía circular, pues detrás de cada pieza de madera existe ingeniería, procesos industriales, investigación, logística, seguridad y un enorme potencial para generar valor agregado.
Además, esta iniciativa busca acercar el mundo productivo al educativo, porque creemos que cuando ambos trabajan en conjunto se generan mejores oportunidades y se reduce la brecha entre la formación y las necesidades reales del territorio.
Por otro lado, las nuevas generaciones necesitarán capacidad para aprender de manera permanente, adaptarse al cambio, trabajar colaborativamente y comprender que la sostenibilidad debe estar presente en cada decisión.
La economía circular exige mirar los procesos de manera integral, buscando generar mayor valor con un menor impacto ambiental. Para lograrlo se requiere pensamiento crítico, innovación y una profunda conciencia del impacto que nuestras decisiones tienen sobre las personas, el medio ambiente y el desarrollo del país.
Más que preparar personas para un cargo específico, debemos prepararlas para aprender durante toda su vida laboral. Esa capacidad de adaptación será una de las competencias más importantes del futuro.

