Chile necesita volver a plantar futuro

Por Lorena Vargas Reyes, Gerente General Guivar Transforma

Si bien entendemos que la industria de la madera es relevante para la economía nacional, creemos que hoy el desafío va mucho más allá de indicadores como el aporte al PIB o las exportaciones. Desde hace años, el sector forestal viene impulsando una mirada integral, vinculada al desarrollo territorial, la sostenibilidad, la generación de empleo y la construcción de capacidades para el futuro.

En ese contexto, como sector tenemos la oportunidad de proyectarnos como un actor estratégico para la resiliencia económica y sostenible del país. Ahí existe un ángulo especialmente relevante: comprender la madera como infraestructura del futuro.

Hoy el problema no es únicamente productivo: es narrativo, territorial y civilizatorio. 

En un mundo acelerado y ansioso, el sector forestal tiene una ventaja narrativa única: trabaja con escalas de tiempo que el capitalismo digital perdió, lo que puede transformarse en valor cultural y político. El verdadero problema contemporáneo es que casi toda la economía funciona en lógica de corto plazo y el bosque representa exactamente lo contrario.

El llamado que hacemos es que “Chile necesita volver a plantar futuro”. No plantamos sólo árboles. Es empleo, territorio y la capacidad de sostener la transición económica sostenible.

La madera es un recurso crítico del siglo XXI, muy alineado con la agenda global:

Captura de carbono

Biomateriales

Construcción sostenible

Empleo territorial descentralizado

Industria exportadora no minera

Reemplazo de hormigón/acero

Bioeconomía